Las Iniciaciones, Purificaciones y Pujas son actividades tántricas. Tantra significa transformación. El Tantra, Tantrayana, Vajra, Vajrayana, Camino Diamantino, Camino del Diamante o vehículo del relámpago (todos esos nombres son sinónimos) es el último escalón del budismo, la última etapa. Su objetivo es también la liberación de todos los seres, no de uno mismo solamente. En el Tantra ya se trabaja con todas las energías interiores y exteriores, con todo el potencial, en beneficio de la salida de la rueda del Samsara, lo que significa no tener que retornar más veces. Antes del camino Vajra habría que haber pasado por el Theravadha o Hinayana y el Mahayana, pasos, etapas anteriores al Tantra. La diferencia está en las técnicas de cada Camino.
Los Budas son seres que habiendo pasado por todas las etapas anteriores durante vidas y vidas han transformado con su esfuerzo personal todas las emociones aflictivas, los venenos. además de liberados, tienen todo el conocimineto, la sabiduría suprema. Por esto son Budas (iluminados) porque han sido capaces de eliminar toda la oscuridad que les rodeaba y además saberlo todo. así pueden ayudar más y mejor a todos los seres. Esa era su finalidad.
Por esto están fuera de la rueda del Samsara. Ya no retornan. Reencarnan voluntariamente para ayudar cuando y donde lo creen oportuno. En este Sendero, repito, en el que han transformado todos los venenos se han hecho “especialistas”, no encuentro otra palabra, en una virtud determinada, porque así lo han sentido y así tenemos el Buda de la Compasión, el de la Sabiduría, etc. Existe un Buda para cada emoción.
Por este motivo los Maestros tibetanos, (sólo los Geshes pueden hacerlo) mediante la oración y sus ritos chamánicos se vuelven vehículos de esa energía necesaria para transmitirnos esa virtud concreta que emana de cada Buda en particular.
Para elegir la ceremonia a la que quieres asistir debes de tener en cuenta las virtudes que quieres manifestar en tu vida cotidiana.
Aquellas actitudes, comportamientos, sentimientos, emociones, que en la vida cotidiana te hacen sufrir o hacen sufrir a los demás deben de ser transformados en sus opuestos con tu trabajo personal, deben de ser transformados en LUZ. Las virtudes que ya manifiestas deben de ser potenciadas. Así, con perseverancia y paciencia, se consigue la iluminación.
Si la base es el esfuerzo personal, con las iniciaciones y purificaciones los Budas te ayudarán a poner en marcha o continuar, según sea el caso, ese proceso de transformación de tus emociones aflictivas en MENTE DE CLARA LUZ, eligiendo el Buda adecuado a cada virtud que quieras transformar y manifestar en tu vida cotidiana.
Las Iniciaciones y purificaciones son actos grupales. Las Pujas pueden ser individuales.
Así como las Iniciaciones te ayudan a poner en marcha el mecanismo de transformación, las Purificaciones te ayudan a eliminar, purificar, quitar imperfecciones concretas. Por lo tanto no son incompatibles, más bien complementarias. De hecho son dos energías distintas. |